Archivos del mes: Julio 2015

Periplo Iniciático

El proceso de despertar de la conciencia tiene varias etapas, que son explicadas por todas las corrientes tradicionales de Oriente y Occidente utilizando diversas nomenclaturas. En todos los casos este proceso gradual se suele representar con un Sendero, que va desde la oscuridad a la luz, del sueño a la vigilia, de la ignorancia a la sabiduría.

Si observamos con detenimiento, tanto la caverna platónica como el árbol sefirótico de la Kabbalah, el Tarot, el viaje del héroe y otros esquemas reproducen este noble tránsito.

En esta senda existen varios “hitos” o “cumbres”, siendo las principales:

a) Llamada o “darse cuenta” de que vivimos una vida profana (etimológicamente “fuera del templo”).

b) Metanoia o “muerte mística”, el cruce del umbral, el comienzo del camino, considerada en ocasiones como una “iniciación virtual”.

c) Ascesis o Entrenamiento, el proceso de purificación de nuestros vehículos (físico, vital, emocional, mental).

d) Iniciación o Iluminación, despertar de la conciencia o apertura del “ojo del corazón”.

e) Reintegración con la Fuente, un supra-estado que los orientales llaman “Nirvana”.

Este periplo es el núcleo de los estudios de nuestra Escuela y todas nuestras lecciones y ejercicios pretenden impulsar al estudiante a que recorra esta noble senda conscientemente e integrando los opuestos.

Nuestra peregrinación hacia la Fuente la solemos representar con el siguiente esquema:

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VI Encuentro Mundial en Ecuador

Queridos amigos y estudiantes del Programa OPI:

Deseamos invitarlos al VI Encuentro Mundial de EIFI-OPI, esta vez en Quito (Ecuador) que se desarrollará los días 24 y 25 de octubre de 2015.

El lunes 26 será realizado el II Hermateneo para los facilitadores y líderes de círculos. El martes 27 se reunirá por sexta vez el Consejo Mundial de EIFI-OPI.

Informes: percival799@gmail.com

Mantengamos la unión

OPI Comunicaciones

 

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Estrenamos nueva web

El 1º de agosto de 2015 estrenamos un nuevo diseño de la web, adaptada a las necesidades del Programa de Estudios OPI y la Escuela de Filosofía Iniciática.

¡Gracias por acompañarnos en esta nueva etapa!

 

 

Historia de nuestra página web

2010-2012

primera

 

2012-2014

segunda

 

2014-2015

penultima

 

2015 (actual)

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La obra de Arild Rosenkrantz

Arild Rosenkrantz nació en Dinamarca en el año 1870 y tras mudarse a Londres en 1898 se destacó como un gran artista.

Luego de ingresar a la Sociedad Antroposófica y conocer personalmente a Rudolf Steiner, Rosenkrantz colaboró en la decoración del centro Goetheanum de Dornach (Suiza) y se especializó en la creación de obras con contenido místico y filosófico, basadas en las teorías del color antroposóficas.

Nuestros laberintos

“Todo laberinto representa una senda desafiante hacia lo más profundo de nuestro Ser, una peregrinación iniciática hacia un centro luminoso donde debemos “perdernos para encontrarnos”. Los enmarañados caminos del laberinto protegen un secreto, un tesoro, una clave, un templo escondido donde debe completarse la Gran Obra, y en su conjunto representan las múltiples pruebas a las que debe enfrentarse el héroe. Cuanto más complicado y difícil sea el laberinto, más profunda será la transformación interna. Por esto, un laberinto sencillo no vale la pena ni sirve para nada. Todo héroe necesita y anhela desafíos dignos, pues sabe que solamente éstos lo harán crecer y le permitirán reencontrarse con su verdadero Ser”. (Programa OPI. Módulo “Laberintos y Dragones”)

 

Laberinto en el Encuentro Nacional de Uruguay (Mariápolis, 2012)DSCN3799

 

Laberinto en el Encuentro Nacional de Perú (Huancayo, 2012)381286_435499979834029_238067246_n

 

Laberinto en el I Encuentro Nacional de México (Oaxaca, 2012)
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Laberinto en el I Encuentro Nacional de Chile (2012)
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Laberinto en el marco del ciclo de charlas “El viaje del héroe” en Bolivia (Santa Cruz, 2013)bolivia

Laberinto en el IV Encuentro Mundial en Chile (Villa Alemana, 2013)
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Laberinto en el I Encuentro Nacional de Venezuela (Caracas, 2013)
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Laberinto en el I Encuentro Nacional de Ecuador (2014)
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BACKSTAGE

Pintando un laberinto en Ecuador
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Pegando un laberinto en Uruguay
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Cortando un laberinto en Chile
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Jimmy Medrano pintando a mano un laberinto de Chartres de tamaño original (Perú)
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Construyendo mandalas

El mandala es una herramienta para el despertar de la conciencia, y en nuestra Escuela trabajamos con estos círculos sagrados para recordar dos conceptos que están íntimamente relacionados: el viaje al centro (que no es otra cosa que “el regreso a casa”) y la impermanencia (el valor del momento presente).

 

 

 

IV Encuentro Mundial en Chile (2013)

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Jornadas en Lima (Perú) 2013

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Mandalas en I Encuentro Nacional de Venezuela

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Mandalas en el Círculo Mario Roso de Luna de Perú (2014)

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Mandalas en el Círculo Anubis de Ecuador (2015)

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Harry Potter y el viaje del héroe

Los tiempos de máximo esplendor del fenómeno Harry Potter parecen haber terminado, en esta suerte de culto a lo efímero en la que se fundamenta nuestra sociedad de consumo. Atrás quedaron las largas filas que hacían los jóvenes –y los no tan jóvenes– ante la aparición de un nuevo libro o el estreno de una de las películas de la saga, y los análisis sesudos de los educadores que comprobaban con sorpresa un “retorno a la lectura” de las nuevas generaciones.

Entre los años 2001 y 2011, todos los engranajes mercantiles se ajustaron debidamente para que el filón económico del mundo mágico de Hogwarts durara lo máximo posible. Con el estreno cinematográfico de la segunda parte de “Harry Potter y las reliquias de la muerte”, y después de 450 millones de ejemplares vendidos en todo el mundo de los siete tomos publicados, el círculo se cerró, la moda llegó a su fin, y la industria cinematográfica se vio obligada a dejar atrás al mago adolescente para buscar otras fuentes de entretenimiento. Es muy posible que dentro de 20 ó 30 años, cuando las ideas comiencen a escasear nuevamente en Hollywood, el héroe de Hogwarts regrese a facturar millones, con nuevos intérpretes y nuevos efectos especiales.

Pero, ¿qué quedó después de la vorágine? ¿Qué vale la pena rescatar para la posteridad de este fenómeno de masas? Los años de Potter-manía nos dejaron siete libros “canónicos” escritos por la inglesa J.K. Rowling, ocho películas (algunas buenas, otras no tanto) y miles de personas interesadas en la magia.

Teniendo en cuenta que el momento de gloria de Harry Potter ha terminado y que la saga se ha completado, tal vez sea un buen momento para revalorizar al personaje, dejando de lado su connotación meramente mercantil y tratando de analizar su obra desde una perspectiva iniciática. Muchos han intentado encontrar elementos satánicos en la obra de Rowling, otros esbozaron teorías sobre un plan de los Illuminati y algunos encontraron diversos elementos esotéricos escondidos. La pregunta inicial al iniciar estos estudios es: ¿es posible encontrar elementos simbólicos de corte trascendente en los libros de Harry Potter o simplemente constituyen una obra de ficción sin otra pretensión que entretener? ¿Acaso estaremos buscando una quinta pata al gato?

La intención original de la escritora no la podemos determinar a ciencia cierta, pero en mi opinión (al menos al principio) J.K. Rowling tuvo la habilidad para poder sintonizarse perfectamente –consciente o inconscientemente– con el arquetipo heroico y con ideas trascendentes que la ayudaron a la hora de construir este mundo fantástico. Analizadas a fondo, sus obras son un excelente ejemplo de la translación del antiguo esquema del viaje del héroe a un ambiente juvenil y mágico. Y ahí radica el valor de Harry Potter.

Advirtiendo esto, podemos tomar como punto de referencia el esquema de los doce pasos del héroe, basado en los escritos de Joseph Campbell y que estudiamos en nuestro Programa (véase “Laberintos y Dragones”), reconociendo en las aventuras del mago adolescente las diferentes etapas que todo héroe verdadero debe atravesar para transitar de la oscuridad a la luz.

Para poder acompañar a Harry en su odisea heroica utilizaremos el primer libro de la saga: “Harry Potter y la piedra filosofal”, publicado en 1997, donde identificaremos las doce etapas de la travesía.

 

Primera etapa: El mundo ordinario (conciencia limitada)

Harry Potter vive una existencia gris y frustrante con sus tíos, los Dursley, inmerso en un lugar que le es ajeno, el mundo profano (“muggle”) donde la magia está prohibida y condenada.

En este comienzo, el héroe ignora por completo su propósito, desconoce sus potencialidades y su herencia. Harry no pertenece al mundo muggle, pero por circunstancias del destino debe comenzar su aventura en ese sitio, habitando en un lugubre cuartucho ubicado debajo de la alacena, donde convive con el polvo y las arañas.

Según el relato, Harry “había vivido con los Dursley casi diez años, diez años desgraciados, hasta donde podía acordarse, desde que era un niño pequeño y sus padres habían muerto en un accidente de coche. No podía recordar haber estado en el coche cuando sus padres murieron. (…) Sus tíos nunca hablaban de ellos y, por supuesto, tenía prohibido hacer preguntas. Tampoco había fotos de ellos en la casa. Cuando era más pequeño, Harry soñaba una y otra vez que algún pariente desconocido iba a buscarlo para llevárselo, pero eso nunca sucedió: los Dursley eran su única familia”.

 

Segunda etapa: La llamada (aumento de conciencia)

En esa realidad castrante y mundana, el héroe recibe una llamada a la aventura, un indicio que su destino no está en ese sitio pletórico de mediocridad. La llamada para Harry Potter comienza con una carta:

“Había tres cartas en el felpudo: una postal de Marge, la hermana de tío Vernon, que estaba de vacaciones en la isla de Wight; un sobre color marrón, que parecía una factura, y una carta para Harry. Harry la recogió y la miró fijamente, con el corazón vibrando como una gigantesca banda elástica. Nadie, nunca, en toda su vida, le había escrito a él. ¿Quién podía ser? No tenía amigos ni otros parientes. Ni siquiera era socio de la biblioteca, así que nunca había recibido notas que le reclamaran la devolución de libros. Sin embargo, allí estaba, una carta dirigida a él de una manera tan clara que no había equivocación posible.
Señor H. Potter – Alacena Debajo de la Escalera
Privet Drive, 4 – Little Whinging, Surrey”

 

Tercera etapa: Rechazo de la llamada (resistencia a la transformación)

Aunque la llamada siempre es evidente, los héroes suelen poner en tela de juicio sus habilidades y temen abandonar su tranquilidad, que aunque es frustrante no exige demasiados sacrificios ni compromisos. Del mismo modo, Harry Potter duda de sus habilidades mágicas, y cuando el gigante Hagrid se presenta ante él para invitarlo al colegio de Hogwarts, esta duda se convierte en negación:

“Hagrid miró a Harry con afecto y respeto, pero Harry, en lugar de sentirse complacido y orgulloso, estaba casi seguro de que había una terrible equivocación. ¿Un mago? ¿Él? ¿Cómo era posible? Había estado toda la vida bajo los golpes de Dudley y el miedo que le inspiraban tía Petunia y tío Vernon. Si realmente era un mago, ¿por qué no los había convertido en sapos llenos de verrugas cada vez que lo encerraban en la alacena? Si alguna vez derrotó al más grande brujo del mundo, ¿cómo es que Dudley siempre podía pegarle patadas como si fuera una pelota?
—Hagrid —dijo con calma—, creo que está equivocado. No creo que yo pueda ser un mago”.

 

Cuarta Etapa: Encuentro con el mentor (ayuda sobrenatural)

En la historia de Potter, Hagrid actúa como el heraldo y también como la ayuda sobrenatural que el adolescente necesita para introducirse en el mundo mágico. Siendo así, y aunque Harry conocerá más adelante a su verdadero maestro (Dumbledore), en este primer libro podemos identificar a Hagrid como el mentor, el guía del joven mago en el callejón Diagon, acompañándolo en la compra de su herramienta mágica que lo acompañará en todo el camino: su varita, “una combinación poco usual, acebo y pluma de fénix, veintiocho centímetros, bonita y flexible”.

La varita mágica (como la espada en historias caballerescas) está destinada a ser usada únicamente por Harry Potter:

“Harry tocó la varita. Sintió un súbito calor en los dedos. Levantó la varita sobre su cabeza, la hizo bajar por el aire polvoriento, y una corriente de chispas rojas y doradas estallaron en la punta como fuegos artificiales, arrojando manchas de luz que bailaban en las paredes. Hagrid lo vitoreó y aplaudió y el señor Ollivander dijo:
—¡Oh, bravo! Oh, sí, oh, muy bien. Bien, bien, bien… Qué curioso… Realmente qué curioso…”

 

Quinta etapa: El cruce del umbral (dar el paso)

Tras ser introducido al mundo mágico por Hagrid en el callejón Diagon, Harry debe iniciar su odisea, es decir “dar el paso” que lo lleve del mundo profano al mundo sagrado, del número 4 de Privet Drive a Hogwarts. Este cruce del umbral sucede en la estación del tren de King Cross, en la plataforma 9 y 3/4.

“Empujó su carrito y se dirigió hacia la barrera. Parecía muy sólida. Comenzó a andar. La gente que andaba a su alrededor iba al andén nueve o al diez.
Fue más rápido. Iba a chocar contra la taquilla y tendría problemas. Se inclinó sobre el carrito y comenzó a correr (la barrera se acercaba cada vez más). Ya no podía detenerse (el carrito estaba fuera de control), ya estaba allí… Cerró los ojos, preparado para el choque…
Pero no llegó. Siguió rodando. Abrió los ojos. Una locomotora de vapor, de color escarlata, esperaba en el andén lleno de gente.

Un rótulo decía: «Expreso de Hogwarts, 11 h». Harry miró hacia atrás y vio una arcada de hierro donde debía estar la taquilla, con las palabras «Andén Nueve y Tres Cuartos».
Lo había logrado”.

 

 

Sexta etapa: Comienzan las pruebas (experimentación)

La etapa de las pruebas suele ser la más larga de toda historia heroica y en la misma aparecen amigos (Ron, Hermione, Neville, Dumbledore, McGonagall, Hagrid) y enemigos (Malfoy, Quirrell, Voldemort), así como diversas pruebas a ser franqueadas. La fase de las pruebas en el relato de Rowling se inicia con la incorporación de Harry a la casa de Gryffindor, determinada por el sombrero seleccionador.
En esta fase, Harry descubre su habilidad para jugar al Quidditch y comienza a ser entrenado en el sendero de la magia donde empezará a autodescubrirse y tratará de contestar la pregunta fundamental: “¿Quién soy?”

Otro elemento importante de la historia de Potter es la aparición del espejo mágico de Oesed, donde está inscrita la frase: “Oesed lenoz arocut edon isara cut se onotse”, que al ser leída al revés y con los espacios correctos dice: “Esto no es tu cara sino de tu corazón el deseo”. Al reflejar el deseo más profundo y no la imagen reflejada, es importante la aseveración de Dumbledore: “El hombre más feliz en la tierra puede usar el Espejo de Oesed como un espejo normal, es decir, se mirará y se verá exactamente como es”.

 

Séptima etapa: Acercamiento a la cueva secreta (preparación para la batalla)

El dolor de la cicatriz de su cabeza advierte a Harry Potter que el desenlace de la historia está cerca y que tendrá que enfrentarse cara a cara con su destino.

La búsqueda final lleva a Harry Potter a los túneles subterráneos de Hogwarts, donde se ha escondido la piedra filosofal, en consonancia con el antiguo axioma de los alquimistas: “Visita Interiora Terrae Rectificando Invenies Occultum Lapidem” (VITRIOL, traducido como: “Visita el interior de la tierra y rectificando encontrarás la piedra oculta).

Habiendo determinado su objetivo en la “cueva secreta”, es decir, el lugar donde se desarrollará el combate final con su enemigo, Harry es acompañado en este tramo decisivo por Ron Weasley y Hermione Granger, superando cuatro escollos: el lazo del diablo (una planta venenosa), las llaves voladoras, un tablero de ajedrez gigante y un acertijo con botellas diminutas. Al final de estos importantes desafíos, Harry Potter queda solo frente a su oponente: Lord Voldemort.

 

Octava etapa: La prueba suprema (la batalla final)

Para poder manifestarse en el plano físico y volver a vivir, Voldemort corrompió y utilizó al profesor Quirrell, que le sirvió de sostén y por esta razón el combate final del mago héroe es contra Quirrell, que es la manifestación física de Voldemort.

“Harry se puso de pie de un salto, cogió a Quirrell de un brazo y lo apretó con fuerza. Quirrell gritó y trató de empujar a Harry. El dolor de cabeza de éste aumentaba y el muchacho no podía ver, solamente podía oír los terribles gemidos de Quirrell y los aullidos de Voldemort: ¡MÁTALO! ¡MÁTALO!, y otras voces, tal vez sólo en su cabeza, gritando: «¡Harry! ¡Harry!»”.

 

Novena etapa: Muerte y Resurrección

En pleno combate con el profesor Quirinus Quirrell, Harry pierde el sentido:

“Sintió que el brazo de Quirrell se iba soltando, supo que estaba perdido, sintió que
todo se oscurecía y que caía… caía… caía…”

Y aparece más tarde en la enfermería junto al profesor Dumbledore:
“—¿Cuánto tiempo hace que estoy aquí?
—Tres días. El señor Ronald Weasley y la señorita Granger estarán muy aliviados al saber que has recuperado el conocimiento. Han estado sumamente preocupados”.

Llama la atención la cantidad de días que duró la “muerte” de Potter: tres días, los mismos tres días de muerte de los grandes maestros, y que en la Biblia aparece tanto en el viejo testamento (Jonás en el vientre del gran pez) como con el nuevo (Cristo antes de resucitar): “Porque como estuvo Jonás en el vientre del gran pez tres días y tres noches, así estará el Hijo del Hombre en el corazón de la tierra tres días y tres noches.” (Mateo 12:40)

El tema de la muerte será recurrente en la obra de J.K. Rowling y en este primer volumen la autora deja su opinión acerca de la misma por boca de Dumbledore, quien le dice a Harry Potter: “Después de todo, para una mente bien organizada, la muerte no es más que la siguiente gran aventura”.

 

Décima etapa: Recompensa (Iniciación-iluminación)

La recompensa de Harry en el centro de la aventura es la piedra filosofal del alquimista Nicolás Flamel, que encuentra en el interior del espejo de Oesed, donde Dumbledore la había escondido al ser consciente de que solamente quien deseara encontrar la piedra pero no usarla podría acceder a ella.

“Harry respiró el extraño olor que parecía salir del turbante de Quirrell. Cerró los ojos, se detuvo frente al espejo y los volvió a abrir. Se vio reflejado, muy pálido y con cara de asustado. Pero un momento más tarde, su reflejo le sonrió. Puso la mano en el bolsillo y sacó una piedra de color sangre. Le guiñó un ojo y volvió a guardar la Piedra en el bolsillo y, cuando lo hacía, Harry sintió que algo pesado caía en su bolsillo real. De alguna manera (era algo increíble) había conseguido la Piedra”.
La piedra es el objeto místico por excelencia de esta historia (equiparable al Grial o el vellocino de oro) pero también debemos tener en cuenta otra recompensa en relación a Potter y su comunidad de compañeros: el triunfo de la casa Gryffindor al final de la historia:

“Alguien que hubiera estado en la puerta del Gran Comedor habría creído que se había producido una explosión, tan fuertes eran los gritos que salieron de la mesa de Gryffindor. Harry, Ron y Hermione se pusieron de pie y vitorearon a Neville, que, blanco de la impresión, desapareció bajo la gente que lo abrazaba. (…)

—Lo que significa —gritó Dumbledore sobre la salva de aplausos, porque Ravenclaw y Hufflepuff estaban celebrando la derrota de Slytherin—, que hay que hacer un cambio en la decoración.

Dio una palmada. En un instante, los adornos verdes se volvieron escarlata; los de plata, dorados, y la gran serpiente se desvaneció para dar paso al león de Gryffindor. Snape estrechaba la mano de la profesora McGonagall, con una horrible sonrisa forzada en su cara”.

 

Undécima etapa: Camino de regreso

Habiendo logrado su misión, Harry Potter debe volver a su hogar en el mundo profano junto a los Dursley, regresando completamente transformado y purificado, con claridad sobre su naturaleza interna al haber participado de un proceso de autoconocimiento a lo largo de todo el viaje.

“Subieron al expreso de Hogwarts, charlando y riendo, mientras el paisaje campestre se volvía más verde y menos agreste. Comieron las grageas de todos los sabores, pasaron a toda velocidad por las ciudades de los muggles, se quitaron la ropa de magos y se pusieron camisas y abrigos… Y bajaron en el andén nueve y tres cuartos de la estación King Cross”.

 

Duodécima etapa: Maestro de dos mundos (una nueva misión)

La historia de Harry Potter no termina aquí y tendrán que transcurrir seis historias más para que finalmente alcance la Maestría, convirtiéndose así en “Maestro de dos mundos”.

Como vemos, si dejamos de lado el fenómeno económico de Harry Potter, podemos encontrar en él una manifestación patente del héroe peregrino, del noble viajero que transita y combate contra las fuerzas tenebrosas para alcanzar el centro, convirtiéndose así en un guerrero de la luz.

 

Originalmente publicado como artículo “Los doce pasos de Harry” en la revista “Axis Mundi” Nro. 5 de septiembre de 2013

Libros de Emblemas

En 1531 apareció el primer libro de emblemas titulado “Viri Clarissimi D. Andreae Alciati Iurisconsultiss. Mediol. Ad D. Chonradum Peutingerum Augustanum, Iurisconsultum Emblematum Liber”, una magnífica colección de poemas latinos acompañados por imágenes recogidos por Andrea Alciato.

A partir de ese momento aparecieron en Europa múltiples obras de emblemas que fueron una excelente manera de divulgar conceptos filosóficos asociados con imágenes y que -junto con la Heráldica- recogemos en nuestro Programa para ilustrar las monografías y Cartas desde el Camino.

Descargar libro de Alciato en español

 

 

 

Danzas en EIFI-OPI

Artículo de Lena Strani aparecido en “Axis Mundi” Nro. 23

“Bailar es luchar contra todo lo que retiene, todo lo que sepulta, todo lo que pesa y agobia. Es descubrir con el cuerpo la esencia y el alma de la vida…es entrar en comunicación física con la libertad. Por lo tanto, es practicar el Arte Sagrado.” (Jean Louis Barrault)

 

Cuando en el año 2010 fui invitada por Phileas del Montesexto a ofrecer un breve espacio de Danzas Circulares Sagradas en el Primer Encuentro Mundial de OPI, aquí en Montevideo, no imaginé que estábamos comenzando a cocrear un hermoso y fértil camino de crecimiento y aprendizaje, y cuánto iba a significar esta experiencia en mi propio proceso personal.

En cada instancia compartida, confirmo la enorme afinidad de propósitos y objetivos en esta búsqueda de la reconexión con la Esencia, el Uno, las Verdades Primordiales, más allá de las diferencias o ilusiones de separación.

En el círculo, tomados de las manos, podemos vivenciar a través de la música y la danza el tiempo y el espacio sagrados, en una experiencia que nos involucra enteros, en cuerpo y alma, y nos acerca más a lo Divino, tanto en lo individual como en lo colectivo.

A través de la danza celebramos la Unidad en la Diversidad, nos conectamos con músicas y pasos que nos vienen del inicio de los tiempos, y juntos, podemos descifrar los códigos que encierran los Símbolos Sagrados: el Círculo, el Laberinto, los Mandalas, los Cuatro Elementos, el Árbol de la Vida, el culto a la Diosa, todos ellos están presentes en las danzas ancestrales…para acceder a ellos, sólo hace falta abrir el corazón.

Ann Burton decía que cuando se forma el círculo, descienden las entidades de la danza, y brindan a cada uno lo que necesita… yo creo que la experiencia de la danza circular, grupal y colectiva, tiene una dimensión de viaje personal, único e intransferible: cada danza convoca en nosotros una energía diferente, a veces de expansión, de juego, de alegría, y otras de interiorización, de llevarnos “hacia adentro”, de contacto con lo Divino y Sagrado que habita en cada uno de nosotros.

Colaborar en las actividades del Programa OPI ha significado para mí una valiosa oportunidad de crecimiento, aprendizaje y profundización en el conocimiento de la Filosofía Iniciática, y le ha aportado una base mucho más sólida a mi trabajo con las Danzas Circulares: gracias también por eso, y por tanto…

Por las oportunidades de encuentro e intercambio, por los abrazos, las sonrisas, los vínculos que hemos ido construyendo a través del tiempo, y esta hermosa oportunidad de sentirme parte de esta Comunidad Fraterna, compartiendo la Danza de la Vida.

¡Por muchos encuentros más!

Paz y Bendiciones para todos los círculos.

 

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